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Daniela Horvitz, abogada de Derecho de Familia: “Esta nueva Constitución debe considerar a la infancia, con sus características y problemáticas actuales”

La especialista es la presidenta en Chile del Congreso de la Asociación Internacional de Juristas de Derecho de Familia, que se realizará entre el 4 y 6 de diciembre en Santiago y que comenzará con una jornada inaugural en la Corte Suprema. Sobre los temas a tratar, explica que el foco de la actividad está puesto en la experiencia de cada abogado en su jurisdicción, “para compartir conocimientos, mejorar y sacar conclusiones que nos permitan ser mejores profesionales a futuro”.

A. Zúñiga C.

“Valoro enormemente que hoy la familia sea un tema de constante debate, en que las instituciones estén siendo revisadas para convertirnos en una sociedad más justa e inclusiva en todo aspecto”, comenta la abogada Daniela Horvitz (en la foto), presidenta en nuestro país del Congreso de la Asociación Internacional de Juristas de Derecho de Familia (AIJUDEFA) —que se realizará entre el 4 y 6 de diciembre en el Hotel Cumbres Vitacura y que contará con una ceremonia inaugural en la Corte Suprema donde intervendrán diversas autoridades—.

Sobre la situación nacional, la especialista agrega: “Nos queda mucho por avanzar en materia de adopciones y de procedimientos proteccionales respecto de los niños, niñas y adolescentes en situación de vulneración. Y, asimismo, necesitamos un sistema de defensoría jurídica autónoma, especializada y de calidad para todos los niños, niñas y adolescentes que son parte de algún proceso judicial”.

La también fundadora y ex presidenta de la Asociación de Abogados de Familia de Chile valora los avances realizados a partir del año 2004 en el país, momento desde el cual esta área “ha tenido un desarrollo explosivo” con la dictación de la nueva Ley de Matrimonio Civil (divorcio) y la creación de los tribunales de familia, con un procedimiento y sistema nuevo.

“Chile se ha tratado de ‘poner al día’ rápidamente en varias materias y si algo se puede considerar positivo de haber regulado tan tarde el divorcio es que se pudo utilizar la experiencia extranjera para redactar un texto de bastante buen nivel. También se produjo un gran cambio para equiparar los derechos y obligaciones de padres y madres, en lo que respecta a los derechos y obligaciones para con los hijos y la modificación del artículo 225 del Código Civil. También fue un gran avance la aprobación de la ley que creó la Defensoría de la Infancia”.

—En pleno debate constitucional, ¿hay algunas áreas del derecho de familia que a su juicio podrían o debieran ser modificados o incluidos en un nuevo texto?

—Sin lugar a dudas. Está nueva Constitución debe considerar a la infancia, con sus características y problemáticas actuales. Debe hacerse con los niños.

Me gustaría ver una nueva Constitución en que se reconozca que las familias son el núcleo fundamental de la sociedad y que los niños de Chile tienen derechos preferentes e inalienables en materias como educación, salud y derecho a vivir en un medio ambiente apto.

La formación académica

“Las universidades se han ido dando cuenta de la necesidad y el gran interés que existe por capacitarse en esta área. Hay muchas subespecialidades: derecho de familia patrimonial, derecho de la infancia, defensa de niños, niñas y adolescentes, mediación y soluciones alternativas, entre otras”, explica Horvitz sobre el desarrollo de la especialidad en los planteles nacionales, y añade: “Esperamos que se produzca un círculo virtuoso en que todos los intervinientes promovamos la mayor capacitación de estudiantes de derecho, jueces y abogados, y que la litigación responsable y capacitada encuentre su recompensa en mejores resoluciones de los conflictos”.

—¿Cómo evalúa la realidad nacional en comparación con otros países de la región?

—Nuestro país muy de a poco se ha ido incorporando al derecho internacional de familia. Cuando yo empecé a estudiar estas materias, hace 10 años atrás, había muy pocos casos. Sin embargo, la rápida incorporación al mundo globalizado ha hecho que el aumento de casos internacionales sea impresionante. Necesitamos estar conectados con el mundo, conocer otras legislaciones, abogados especialistas en otras jurisdicciones y aunar criterios de modo que los miembros de una familia estén suficientemente resguardados en Chile y en cualquier país del mundo. Es una gran aspiración.

—¿Qué cambios fundamentales se deben realizar para avanzar en la consolidación de esta área como especialidad y los riesgos de no hacerlo?

—El Derecho de Familia ya es una especialidad, sin duda, lo que falta es que haya un reconocimiento más explícito desde las casas de estudio y desde los propios abogados, que quizás se formaron en una época en que el “derecho de menores” era una dedicación menor. Se necesita potenciar la capacitación de jueces y abogados, pero también de todos los otros agentes que intervienen, como consejeros técnicos, curadores, peritos y otros. Necesitamos ampliar el financiamiento y mejorar la gestión de todos los prestadores relacionados con la judicatura de familia, como evaluaciones sociales, tratamientos en salud mental, programas de apoyo y capacitación a la familia, entre otros.

Esto, porque —dice— la no especialización acarrea el riesgo de mantener altos niveles de conflicto. “Dudo que podamos mejorar una sociedad si no partimos por mejorar el pilar que la sostiene”, señala, y agrega respecto de este punto que se debe poner en la palestra la necesidad de autocuidado y salud mental de los actores del sistema. “Es una especialidad muy compleja, en que abogados y jueces se ven enfrentados a conflictos de gran carga emocional y si no cuidamos a los representantes y a quienes resuelven corremos el riesgo de colapsar un sistema”, estima.

Por su parte, la experta española Lola López-Muelas, presidenta de AIJUDEFA, coincide en el deber de especialización de todos los juristas y agentes que intervienen en los procesos relacionados con el Derecho de Familia.

A su juicio, esto tiene su origen en el hecho de que la familia como institución, “vista en el seno de las relaciones jurídicas internacionales”, ha sido impulsada en las últimas décadas por una tendencia transnacional que ha propiciado el requerimiento de nuevas regulaciones adaptadas a nuevas necesidades. “Hemos comenzado el siglo XXI con grandes cambios producidos por la necesidad de atender otras situaciones sociales, cambios que van en la dirección de la adaptación de una familia más democrática, multicultural y, en definitiva, mucho más diversificada”, señala.

En este sentido, explica que “la globalización, fruto sobre todo de los movimientos migratorios, pero también del turismo y la facilidad para los desplazamientos, es un fenómeno económico, pero también sociológico y cultural. Lógicamente, uno de los ámbitos donde la repercusión intercultural es mayor radica en el Derecho de Familia. La estrecha vinculación entre norma jurídica y realidad social hace que los ordenamientos jurídicos de cada país deben adaptarse a esas nuevas realidades sociales”, apunta.

Sobre el congreso

El evento, que contará con 36 expositores y representantes de más de 13 países, tendrá una ceremonia inaugural en la Corte Suprema donde participarán el presidente del máximo tribunal, Haroldo Brito; el ministro de Justicia, Hernán Larraín; la Defensora Nacional de Niños, Niñas y Adolescentes, Patricia Muñoz; la presidenta de AIJUDEFA, Lola López- Muelas, y la presidenta del congreso en Chile, Daniela Horvitz. Además, contará con una charla magistral a cargo del ministro de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, Ricardo Pérez Manrique.

Los temas que se tratarán durante estos tres días de actividades serán variados, aunque sus responsables aseguran que uno de los objetivos es tratar de abarcar la mayor cantidad de los asuntos que a diario ven quienes trabajan en esta área. ¿Algunos de ellos? Sistemas patrimoniales del matrimonio, divorcio, acuerdos pre y post nupciales, familias ensambladas, convenios internacionales aplicables, pensiones alimenticias, temas sucesorios, alienación parental, maternidad subrogada, reubicación y adopción internacional, entre otros.

“El foco está puesto en la experiencia de cada abogado en su jurisdicción para compartir conocimientos, mejorar y sacar conclusiones que nos permitan ser mejores profesionales a futuro”, explica Horvitz.

López-Muelas, en tanto, explica que se analizarán estas distintas materias desde una perspectiva de derecho comparado, “con la finalidad de aprender de otras legislaciones, de forma que los juristas que participen en este congreso aprendan estas posibles soluciones de temas tan complejos que ya se están abordando en los diferentes países participantes”.

Sobre los expositores, agrega que se trata de abogados de enorme prestigio. Es más, muchos de ellos, asegura, participan activamente en el desarrollo de la legislación y jurisprudencia de sus respectivos países, “por lo que sus enseñanzas son de gran utilidad para el resto de juristas y, al mismo tiempo, ellos también aprenden del resto de jurisdicciones posibles soluciones a problemas que están sin solventar”.

 

Fuente: http://www.elmercurio.com/Legal/Noticias/Noticias-y-reportajes/2019/12/02/Daniela-Horvitz-abogada-de-Derecho-de-Familia-Esta-nueva-Constitucion-debe-considerar-a-la-infancia-con-sus-caracteristicas-y-problematicas-actuales.aspx